sexta-feira, 1 de abril de 2011

Conferencia sobre el deporte como motor social

Este pasado lunes hubo una masterclass en la sala de prensa del Estadio Santiago Bernabeu dirigida a estudiantes de IEDE y de la UEM.

Como moderador estaba D. Jose María de la Riva (Consejero de Caja Madrid y MAPFRE entre otras empresas y 18 años Concejal del ayuntamiento de Madrid).

Como ponentes intervinieron: D. Jaime Lissavetzky (en calidad de Secretario de Estado para el Deporte) y D. Miguel Ángel López (Director General de la Candidatura Ibérica para albergar el Mundial de Fútbol 2018 y Director General de Eventos de la RFEF.

Además asistieron a la charla personalidades de la talla de Jorge Valdano, en representación de la dirección del Real Madrid CF, D. Miguel Carmelo (Presidente de la Universidad Europea de Madrid) y Emilio Butragueño en calidad de representante de la Escuela Universitaria Real Madrid.

Fue una charla muy interesante en las que se habló de como una competición de ámbito internacional, puede afectar de manera muy seria a la economía de un país incrementando el PIB de este hasta en un 3% o 4%, lo interesante es que estos incrementos no solo se dan en paises en vías de desarrollo como sería lógico, sino que en paises desarrollados como en Alemania el mundial anterior al de Sudáfrica incremento su PIB un 2,5% siendo uno de los paises mas desarrollados de Europa, de ahí que hubiese tanto interés en la candidatura conjunta ibérica para el mundial del 2018 o 2022, pero a pesar de el rechazo de esta tenemos muchas competiciones importantes a nivel internacional en nuestro país:

Mundial de Baloncesto en el 2014
Campeonato del mundo de Natatación en Barcelona 2013

También se hablo concretamente sobre nuestra candidatura, que era la que mejor puntuación obtuvo de los tecnicos de la FIFA, se dijo "El mundial se puede preparar para el año que viene" dado que no había que construir ningún estadio, ademas de contar con el AVE como transporte ecológico, también es importante recalcar que de presupuesto para la candidatura del mundial teníamos 3,5 millones de € y otros paises pasaban de largo los 50 millones, e inexplicablemente le dieron el mundial como ya sabréis a Rusia que no contaba con ninguno de los mas de 15 estadios que se requerían; el comentario de Putin fue "Ya construiremos cuando nos den el mundial".

Para concluir el ultimo tema fue como había aumentado la cantidad de personas que hacían deporte en los últimos 20 años que habia pasado de un 30% a un 42% aunque habían picos en la encuesta que describían que apenas el 29% de las mujeres hacen deporte de manera activa y en los hombres ascendía hasta casi el 49% que aunque ya hemos mejorado se ve que se puede seguir yendo a mejor y nunca menospreciar el valor del deporte en nuestra salud y felicidad.

Carlos Hernández Petrini

segunda-feira, 28 de março de 2011

El proletariado en el s. XIX

El proletariado, es decir los obreros de la nueva revolución industrial sufrieron todos los males de esta revolución Industrial. Aquí se muestra un esquema sobre la aparición del mismo

Asi mismo este desarrollo del proletariado generó un movimiento obrero en la defensa de sus intereses ante las situaciones de abuso a las que se veía sometido. Como verás en el desarrollo de este otro esquema, así como las consecuencias posteriores


Fuente: http://www.agora.com.mx/

sexta-feira, 25 de março de 2011

La vida social a finales del siglo XIX

http://www.youtube.com/watch?v=AFP-sQrBzdY


MIGRACION ESPAÑOLA ACTUAL

      De los 2.398.289 extranjeros no nacidos en la Unión Europea empadronados en España a 1 de enero de 2004. 845.966 tienen entre 15 y 29 años. Si a este número le añadimos 123.398 preadolescentes de 10 a 14 años, los "inmigrantes adolescentes y jóvenes" en estas edades representan el 40,4 % del total de la inmigración no comunitaria Si partimos de los extranjeros regularizados, la proporción sería muy parecida: según cálculos aproximados a 31 de enero, había 450.159 jóvenes de 16 a 29 años - un 27 % del total.
La edad media de los inmigrantes regularizados provenientes de Africa, Europa del Este o América nos confirman esta presencia de los jóvenes: 28 años para los africanos y 32 para los europeos y americanos. Una inmigración que ha cambiado radicalmente desde finales de los años 90 tanto en su número como en su procedencia. Los inmigrantes no comunitarios alcanzaban los 282.000 y los 81.000 jóvenes de 15 a 29 años no llegaban ni al 1 % de la población juvenil española. Diez veces menos que en la actualidad. En la actualidad los jóvenes inmigrantes de 15 a 29 años representan ya el 8 % del total de los jóvenes españoles de estas edades y llega al 15 % en algunas zonas.
Pero, además hoy, a diferencia de lo que ocurría hace unos pocos años- los jóvenes inmigrantes provienen de todas las partes del mundo aunque se concentren en una buena parte en unos pocos países -Marruecos, Ecuador, Colombia...- Este proceso ha tenido lugar en muy pocos años. Ha habido una llegada en aluvión con todas las consecuencias que ello conlleva y en unas zonas determinadas que por las necesidades de mano de obra han demandado más esta llegada de inmigrantes.
Los inmigrantes jóvenes han venido a España en busca de trabajo y en menor medida como consecuencia del reagrupamiento familiar -que si ha tenido un efecto con los más pequeños. La mayor parte llevan pocos años en España y, por tanto hoy no se puede hablar todavía de que los jóvenes inmigrantes sean, como ocurre en otros países donde la llegada ha sido más escalonada y anterior, jóvenes de segunda generación: jóvenes que nacieron o llegaron de muy pequeños en el país receptor. Este efecto se empezará a notar en pocos años.
Aunque en términos globales, la proporción de hombres y mujeres jóvenes es equilibrada, esta relación no se corresponde en cuanto a la procedencia por continentes. Mientras los que provienes de países africanos, son muchos más los hombres que las mujeres, ocurre lo contrario en el caso de los latinoamericanos. El perfil cultural y social explican estas diferencias. En las zonas rurales, las condiciones de vida y de trabajo son, por regla general, más precarias. La actividad en la agricultura ocupa los últimos peldaños en la inserción laboral de los que llegan con un alto índice de irregulares. Los conflictos entre inmigrantes de diferentes nacionalidad que se disputan el trabajo y las características del entorno -alojamiento en malas condiciones, falta de privacidad, menos servicios..- complican su existencia y es caldo de cultivo para actitudes de rechazo y marginación.
En resumen, esta primera radiografía de los jóvenes inmigrantes nos muestra que:
El gran peso de los jóvenes en el conjunto de la inmigración que es, sin duda, una de sus características más significativas.
• Más de la mitad de jóvenes inmigrantes están en situación irregular.
• Crecimiento exponencial en estos últimos años, pasando a ser visibles en el conjunto de la población juvenil.
• Poco tiempo de estancia en España y escasa presencia todavía de jóvenes de segunda generación.
• Procedencia muy diversa aunque concentrada en unos pocos países.
• Diferencias entre hombres y mujeres según su procedencia.
• Peores condiciones en las zonas rurales
  

   Fuente: revista Agora, estudios del Colegio de México



Evolucion de Poblacion - Siglo XIX




EL CRECIMIENTO DEMOGRÁFICO DE LOS SIGLOS XIX


En España el primer censo es realizado por Godoy en 1797, siguiendo la población española de acuerdo con estos datos, la tasa media anual de crecimiento hasta 1857 no llega al 0,5%, y en la segunda mitad del siglo XIX fue del 0,43%. A partir de 1900, el crecimiento fue más intenso, ya que la tasa de aumento alcanzó el 0,79% para el período 1900-1940, con un incremento total de la población de más de 7.000.000 de personas.

La tasa media de crecimiento anual de la población española en comparación con otras naciones europeas, como Gran Bretaña, Alemania, Italia o Francia, pone de relieve el crecimiento fuerte en España a partir de comienzos del siglo XX.
El fuerte aumento de la población en estos últimos doscientos años se ha explicado como una consecuencia de la llamada transición demográfica.

La transición demográfica española se inició con un retraso respecto a los países europeos más desarrollados. La lentitud de la transición demográfica en España se debe, principalmente, al lento descenso de las tasas de mortalidad.

Evolución de la mortalidad

La tasa de mortalidad española en 1900 era equivalente a la británica en 1800. Para analizar los motivos de este lento descenso cabe diferenciar entre una mortandad catastrófica debida a guerras, epidemias y malas cosechas de otra de mortandad habitual debida a las condiciones de vida (alimentación, salubridad de viviendas, acceso a la sanidad, etc) o enfermedades no epidémicas.

Respecto a la mortandad catastrófica, hay que recordar la serie de guerras que padeció el país, desde la guerra de la Independencia a las guerras coloniales de fines de siglo (Cuba: 1868-1878, 1879, 1895-1898), pasando por las guerras carlistas (1833-1839, 1847-1860, 1872-1876) o la guerra de Marruecos (1859-1861) y la intervención militar en México (1862).

Otro factor de mortandad catastrófica fueron las hambres y las crisis de subsistencias. Estas se suceden a lo largo del siglo, siendo especialmente graves la de 1856-57 y las de 1867-68, consecuencia del escaso desarrollo de la agricultura y, sobre todo, de la escasa integración de los mercados interiores, dificultada por la mala infraestructura de los transportes. En la superación de dicha crisis jugó un papel importante la construcción del ferrocarril, que facilitó la comercialización de los cereales.

Por último, hay que referirse a las grandes epidemias. La peste del año 1854 se extendió por unos 5.000 pueblos y produjo 236.744 muertos, distribuidos de manera desigual entre toda el área geográfica, ya que afectó de manera particular al norte y centro de la Península, especialmente a las provincias de Logroño, Navarra, Vizcaya, Teruel y Guadalajara. Surgió un nuevo brote en 1859-1860, centrado, sobre todo, en la zona de Levante y Andalucía, de menor intensidad y consecuencias que la de los años anteriores, a pesar de que sólo en el año 1860 alcanzó alrededor de las 7.000 víctimas.

Fue mucho más importante la epidemia de cólera del año 1885, que causó 120.254 víctimas de un total de 340.000 afectados. Sus efectos se centraron primordialmente en la zona de Levante, afectando sobrel todo a mujeres y a niños menores de cuatro años.

Junto a esta mortandad catastrófica hay que señalar una elevada mortandad habitual, debido a las malas condiciones de vida (escasa alimentación, falta de condiciones higiénicas, limitada atención sanitaria) de grandes sectores de la población española. Ello se plasma en una reducida esperanza de vida a fines del XIX.

Esta situación se modificó desde comienzos del siglo XX. A partir de entonces se observa un descenso de la mortalidad que permitió un crecimiento sostenido y continuado con una crisis bastante serie en 1918: la de la gripe española de dicho año, consecuencia de la primera guerra mundial y que ocasionó alrededor de 150.000 muertos, y con efectos residuales de importancia en los dos años siguientes.

MOVIMIENTOS DE POBLACIÓN

Fases y desarrollo de la emigración exterior española (ss.XIX)

A comienzos del siglo XIX existía una pequeña emigración que se dirigía hacia el norte de Africa (Argelia), América o Europa, con una emigración en algunos casos de carácter temporal en búsqueda de un trabajo agrícola más remunerado, o como consecuencia de la situación política, que provocaría importantes emigraciones, sobre todo durante la década ominosa (1823-33)

A mediados de siglo, una serie de disposiciones anularon los obstáculos legales que se oponían a la emigración, y así se incrementó la marcha de personas que buscaban mejores condiciones de trabajo y de vida hacia repúblicas de Sudamérica, norte de Africa y Europa. La corriente migratoria se dirigía sobre todo a Argentina y Brasil, y en menor medida a Argelia y Francia. Las guerras coloniales de 1897 a 1900 frenaron la tendencia que se restableció a comienzos de siglo, para detenerse en 1914.

En 1914, la guerra europea supondría un fuerte impacto sobre la economía española, ya que los países beligerantes solicitarían con ansiedad gran cantidad de productos, cuya obtención aceleraría el proceso de crecimiento de la economía española en todos sus frentes. Entre 1890 y 1930 el resultado fue un saldo neto negativo de inmigración inmediato al millón y medio.

Movimientos migratorios en el interior del país: redistribución geográfica y concentración de la población

Por otro lado a finales del XIX se va generalizando un proceso de emigración dentro de la propia geografía peninsular. La progresiva industrialización de algunas zonas acarrea la creación de puestos de trabajo y de nuevas formas de vida apetecidas por un mundo rural pobre y carente de novedades.
La zona industrial catalana y la del Norte serán focos de atracción, y en el centro, la capital, Madrid. La procedencia es básicamente de provincias en que el sector agrario continúa siendo lo fundamental de su economía (Guadalajara, Almería, Teruel, Soria).

En 1900, el 50% de los españoles vivían en poblaciones inferiores a los 5.000 habitantes. Este porcentaje desciende al 29% en 1960. Las ciudades de más de 100.000 albergaban el 8,9% de la población en 1900, y casi el 28 en 1960.

LA ACTIVIDAD ECONÓMICA DE LA POBLACIÓN

El fenómeno de la emigración también va unido a la distribución de la población activa, que como en toda economía desarrollada va en detrimento de la población dedicada a la agricultura, y a favor del desarrollo del sector industrial y de servicios.
Uno de los rasgos de la evolucióne española es la lentitud con que se produjeron cambios significativos en la distribución sectorial de la población. Hasta los años 30 la distribución sectorial de la población activa española no empezó a acusar el impacto de la industrialización.
La distancia con Inglaterra es tal que la distribución sectorial inglesa en 1850 no se alcanzó en España hasta 1980. Las distancias con Alemania y Francia son menores, si bien la situación de estos países en torno a 1880 no se alcanzaría en España hasta 1930.

Aparte de lo anterior en España existe un desarrollo cultural muy bajo al llegar al siglo XX (se crea el Ministerio de Educación en el año 1900, mientras que Francia lo tenía desde 1828). Las Cortes de Cádiz disponen de forma indirecta la universalidad de la primera enseñanza. Con anterioridad, también son de interés las disposiciones del año 1838, en el que se publicó el plan provisional de instrucción primaria que obligaba a todos los Ayuntamientos de más de 100 vecinos a sostener una escuela elemental primaria.

Evolución demográfica española en el siglo XIX


En la siguiente tabla se puede observar el crecimiento demográfico experimentado en España durante el siglo XIX.





Evolucion Siglo XIX



Durante el primer tercio de este siglo siguen vigentes las ideas neoclásicas .

La primera vez que aparece la palabra "romántico" es en el periódico madrileño "Crónica Científica y Literaria" el 26 de Junio de 1.818 . El editor de este periódico, José Joaquín de Mora tuvo una polémica con Juan Nicolás Böhl de Faber ; éste intenta asociar el cristianismo con el romanticismo , mantenía que este movimiento se había dado ya en la Edad Media , y el Neoclasicismo era una interrupción de esa corriente de la cultura.

Alcalá Galiano sostenía que el romanticismo en esta época tenía características propias y sus modelos
no son Calderón y Shakespeare, sino Walter Scott , Chateaubriand , etc.

A partir de 1.850 se inicia el realismo y en el último tercio de siglo éste se intensifica dando lugar al Naturalismo.